|
Ver introducción del libro
LEYES AL LEVANTARSE A LA MAÑANA
(HILJOT HASHKAMAT HABOKER)
I. REGLAS DE LA CONDUCTA MATUTINA
1. Al levantarse a la mañana, la persona debe decidir conducirse durante el día de acuerdo con el siguiente principio: “Siempre antepongo a Hashem (D’s) delante mío”. (Salmos) Esto significa que uno siempre debe sentir que está en presencia de Hashem. Quien conoce todos los actos de la persona y por lo tanto debe comportarse en la debida forma.
2. La persona debe tratar de levantarse rápidamente, indicando que anhela realizar los mandamientos que Hashem desea.
II.LA PLEGARIA DE MODE ANI
1. Modé Aní se recita al despertarse a la mañana. Se debe hacer una pausa entre las palabras “Be jemlá” y “Rabá” para evitar mezclar las frases “Shehejezarta Bi Nishmatí Bejemlá” y “Rabá Emunateja”. Modé Aní es una declaración del reconocimiento de la benevolencia de Hashem hacia nosotros al restaurar nuestras almas a nuestros cuerpos y renovar nuestro vigor. Las últimas dos palabras, “Rabá Emunateja”, constituyen una oración separada que significa: “Grande es Tu fidelidad”.
2. Reshit Jojmá, la segunda parte de Modé Aní (algunos no lo dicen), contiene el nombre de Hashem y no se debe recitar hasta después de que uno se haya hecho Netilat Iadaim (el lavado de las manos). El motivo es que las manos de una persona se consideran impuras después de que ella se levanta de dormir y, por lo tanto, deben ser purificadas lavándolas antes de pronunciar el nombre de Hashem. Como el primer párrafo de Modé Aní no contiene el nombre de Hashem, se puede decir inmediatamente al despertarse, aun antes de lavarse las manos.
III. EL LAVADO DE LAS MANOS AL DESPERTARSE
NETILAT IADAIM
1. Hombres, mujeres y niños deben realizar la Mitzvá de Netilat Iadaim (el lavado de las manos) al despertarse a la mañana. Es conveniente hacerlo antes de caminar Dalet Amot (4 codos o aproximadamente 2 metros).
2. La persona debe lavarse con un Reviit (87 cm3 o 150 cm3 de agua, dependiendo de las diferentes autoridades). El agua debe alcanzar hasta la muñeca. Si esto no es posible (como en Iom Kipur) el agua debe aUn llegar hasta los nudillos. Las leyes que se aplican a la clase de recipiente que se utiliza para lavarse antes de una comida también deben observarse para la Netilat Iadaim de la mañana. Por ejemplo, una taza que no se puede mantener parada por sí sola o una que está rajada, no se deben usar para lavarse a la mañana. Si la persona no tiene un reviit de agua, o si no hay otro recipiente disponible excepto el tipo de recipiente que mencionamos arriba, la persona debe lavarse con lo que tiene.
3. El agua no se debe derramar en el suelo, sino más bien sobre una vasija. Subsecuentemente no será utilizada para ningún propósito, ni para lavar las manos de otra persona.
4. Si la persona no preparó el agua junto con una palangana a corta distancia de su cama, y no hay nadie que pueda traérselos a ella, puede ir hasta la fuente de agua más cercana para lavar sus manos, inclusive si está más allá del límite prescripto de Dalet Amot (alrededor de 2 metros). Lo mejor es ir a la fuente de agua tan rápido y directo como sea posible sin detenerse en el camino. Hay otra opinión que es parar cada menos de dos metros. Algunos consideran que esto es igual como cumplir con el requisito de Dalet Amot. Una opinión sostiene que toda la casa de la persona está dentro del límite de Dalet Amot ya que todo el área está cubierta con un techo, pero no se debe depender de esta opinión, sino solamente cuando es necesario.
5. Si no hay agua disponible del todo, uno debe frotarse las manos con arena, madera, u otro material, y recitar la Berajá (bendición), “Al Nekiut Iadaim” (en vez de “Al Netilat Iadaim”).
6. La persona no debe tocar su boca, nariz, orejas ni ojos o cualquier herida abierta antes de hacer Netilat Iadaim (el lavado de las manos). Del mismo modo, no debe tocar la comida, preferiblemente tampoco ninguna ropa. Sin embargo, si lo hizo, no se considera que está prohibido comer esa comida. Un Judío puede comer comida que fue tocada por un no Judío quien no se lava las manos.
7. La persona no debe dejar que le lave sus manos otra persona que todavía no se lavó sus propias manos. Por ejemplo, una madre que ayuda a sus hijos a lavarse sus manos a la mañana debe asegurarse de lavar sus propias manos primero.
8. Si una persona duerme la siesta durante el día más de media hora, debe lavarse sus manos tres veces, alternándolas, sin recitar ninguna Berajá (bendición).
IV. LA PERSONA TAMBIEN DEBE LAVARSE SUS MANOS EN LAS SIGUIENTES SITUACIONES:
Después de ir al baño,
Después de cortarse el pelo o las uñas,
Después de tocarse los zapatos, o una parte del cuerpo que generalmente está cubierta,
Después de rascarse la cabeza,
Después de tocar (matar) insectos,
Después de estar en contacto con un cuerpo muerto, de asistir a un funeral, o de visitar un cementerio Judío,
Después de bañarse o ducharse, o al irse de una casa de baños.
V. PROCEDIMIENTO PARA HACER EL LAVADO DE LAS MANOS (NETILAT IADAIM)
Importante – Las siguientes reglas se aplican solamente al lavado de la mañana (en los otros casos que mencionamos anteriormente, no se dice ninguna Berajá). Al salir del baño, tocarse los zapatos o las partes cubiertas del cuerpo, o rascarse la cabeza, no hay necesidad de lavarse tres veces, pero la cantidad de agua que se necesita es la misma que a la mañana.
1. Se deben lavar las manos alternativamente, tres veces cada una, comenzando por la mano derecha.
2. Si la persona se lava cada mano cuatro veces, no tiene que secarse las manos tan cuidadosamente como lo hace después de lavarse tres veces. El cuarto lavado quita completamente los últimos vestigios de Tumá (impureza) que permanecen en las manos.
Después de lavarse, se debe recitar la Berajá (bendición), “Al Netilat Iadaim.”
3. La persona debe lavarse la cara después de hacer Netilat Iadaim. Si se lavó cada mano cuatro veces, puede lavarse la cara inmediatamente. Si se lavó sólo tres veces, debe secarse las manos primero (para sacar los últimos vestigios de Tumá) y luego lavarse la cara y enjuagar su boca.
VI. LOS MOTIVOS DEL LAVADO DE LAS MANOS
(NETILAT IADAIM)
1. Hay cuatro motivos básicos para lavarse las manos al despertarse.
Mientras la persona estaba durmiendo, tal vez se tocó aquellos miembros que normalmente están cubiertos durante el día, y de este modo impurificó sus manos e hizo que la persona no esté apta para recitar el nombre de Hashem.
2. Cuando nos despertamos a la mañana, le damos la bienvenida a nuestra Neshamá (alma) que está de vuelta en nuestro cuerpo: en esencia, nos convertimos en una Briá Jadashá (una creación nueva).
3. Así como el kohén (sacerdote) se lavaba las manos cada mañana antes de realizar la Avodá (el servicio) en el Beit Hamikdash (Templo Sagrado de Jerusalem), así también, nosotros nos lavamos las manos todas las mañanas antes de rezar.
4. Una impureza general (Ruaj Raha) cubre nuestras manos y el cuerpo durante la noche al dormir y ésta se va lavándose las manos.
VII. QUE DEBE HACER LA PERSONA SI NO DURMIO A LA NOCHE
1. De acuerdo con el motivo 1) que citamos anteriormente, no sería necesario lavarse, ya que la persona estuvo consciente de sus actos y sabe si se tocó cualquier parte del cuerpo.
2. Si, como indica el segundo motivo, la persona se convierte así en una Briá Jadashá (una creación nueva), sin considerar si durmió o no a la noche, deberá lavarse.
Por lo tanto, si la persona no durmió toda la noche, aun debe lavarse las manos, pero no debe decir la Berajá (bendición) “Al Netilat Iadaim” (hasta después de ir al baño). Esta Berajá es seguida por “Asher Iatzar.”
3. Si una persona se despierta en la mitad de la noche, hace Netilat Iadaim, y luego permanece despierta, es cuestionable si debe lavarse las manos nuevamente cuando amanece. En este caso, debe ir al baño y hacer el lavado de manos antes de recitar “Al Netilat Iadaim” y “Asher Iatzar.” Sin embargo, si vuelve a dormir mientras que todavía está oscuro, debe lavarse de la manera normal cuando llega la mañana, aunque la principal fue la primera vez.
4. Después de despertarse, la persona debe hacer Netilat Iadaim generalmente antes de ir al baño, a menos que sienta la necesidad de ir, en cuyo caso debe demorar el lavado de las manos hasta después. En cada caso, debe recitar la Berajá “Al Netilat Iadaim” seguida de “Asher Iatzar”.
VIII. LA PLEGARIA DE ASHER IATZAR
1. La Berajá (bendición) “Asher Iatzar” (agradecimiento a Hashem por el proceso corporal) se dice después de ir al baño y hacer sus necesidades.
2.Si la persona se olvidó de decir esta Berajá, puede recitarla cuando se acuerde, aun cuando no usó el baño nuevamente en ese momento.
3. Si la persona usó el baño nuevamente, el “Asher Iatzar” que recita alcanza para ambas veces. No necesita recitar la Berajá dos veces.
4. No es necesario secarse las manos después de recitar “Asher Iatzar”. (Sin embargo, sí es necesario cuando se lava las manos para comer pan).
IX. VESTIRSE A LA MAÑANA
1. La persona no debe caminar por la casa sin estar vestida, ya que se está conduciendo de manera inmodesta delante de la presencia de Hashem.
2. La persona debe tener cuidado de ponerse su Iermulká (Kipá: gorra) y su Tzitzit (prenda de cuatro puntas con flecos que recuerdan los 613 mandamientos) inmediatamente al levantarse a la mañana (muchos tienen la costumbre de dormir con kipá y tzitzit). El uso del Tzitzit es un mandamiento de la Torá designado para recordarle a la persona las Mitzvot de Hashem (los mandamientos de D’s), mientras que la Iermulká pone en alerta a la persona para que se comporte en forma respetuosa y humilde en la presencia de Hashem.
La persona no debe caminar más de cuatro Amot (aproximadamente 2 mts.) con la cabeza descubierta, a menos que esté nadando o que se esté bañando. En circunstancias en las cuales es difícil usar una Iermulká (en algunas oficinas de negocios) la persona puede reemplazarla por un copete de cabello postizo; sin embargo, es preferible usar una Iermulká, ya que la gente puede sospechar que la persona está con la cabeza descubierta.
A pesar de que un sombrero de paja o una Iermulká tejida pueden tener pequeños agujeros, aun se consideran cubiertas aceptables para la cabeza.
|